Espejo de príncipes

En la Edad Media el poder terrenal y el poder divino estaban fundidos. No había diferencia sustancial entre uno y otro. Era prácticamente lo mismo el código político que el código moral, este último alimentado por el cristianismo. El rey, para ser un buen gobernante, tenía que hacer honor a ese código moral, antes que al político, sin el cual éste se caía a pedazos. Muchos escritores de ese tiempo, algunos de ellos obispos prominentes, se encargaron de crear decálogos del buen gobernante. A este conjunto de máximas se le...

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Traducciones

Mi hijo siempre se pone nervioso cuando me hablan en inglés. Se adelanta, siempre, y me traduce, como ahora que un dependiente de Mitre 10 me explicaba el uso de una cadena. Es verdad que a veces me cuesta entenderle a los neozelandeses, sobre todo cuando traen prisa por llegar a la última frase, pero esta vez el dependiente de Mitre 10 me explicaba el uso de la cadena en un inglés muy claro, y en un tono pausado. Era uno de esos hombres ya de edad que es muy...

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Interés

A toda la gente la mueve un interés. A unos los mueve el interés del dinero, a otros el del poder, a otros más el de la fama, etcétera. Para todos ellos la felicidad, fin último de todo ser humano, se alcanza al ver realizado ese interés. Esto es: el que llega a ser rico llega a ser feliz, el que llega a ser poderoso llega a ser feliz, y así sucesivamente. Pero el hombre, animal insaciable, pronto se da cuenta que no hay riqueza ni poder ni fama que...

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Solón y el estado de Derecho

Solón fue un famoso legislador griego, que vivió en una época turbulenta. Dos grupos sociales se disputaban el control de la polis o ciudad: por un lado los ricos y, por otro, los pobres, muchos de ellos esclavos. Solón se dio cuenta que ante esta disparidad no tenía más remedio que buscar un equilibrio, pues de otra manera los ricos seguirían incrementando sus excesos y los pobres amenazarían con crear disturbios que acabaran con la paz social. No podía vivir la ciudad en medio de esta revuelta. Solón se dio...

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El cornudo redimido

                                                      Para la prima Yesi Flores, que casi lo vio Cuentan que la alcaldesa del pueblo de aquí adelante engañaba a su esposo. Que lo engañaba bien engañado con uno de sus asistentes y que su esposo se enteró del agravio y se puso como una fiera. Esa misma tarde, cuentan, el esposo cornudo se fue a su casa, subió al segundo piso, donde...

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Pista para correr

En el corral de la casa he puesto una pista para correr. En realidad lo que hice fue comprar un poco de cal y señalar un camino, que luego empecé a recorrer corriendo. Pocos días después de iniciada la empresa, me di cuenta de que no me había dado cuenta de dos cosas que siempre tuve a la vista y nunca vi: que el corral era más grande de lo que pensaba y que, sobre todo, podía albergar una pista para hacer ejercicio. No lo había visto hasta que puse...

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El cielo oscuro

Entre clase y clase siempre tengo un breve receso, así que normalmente salgo, deambulo un poco y luego vuelvo para continuar lo empezado. Mis estudiantes normalmente se quedan en el salón, jugando a un sofisticado juego de adivinanzas creado para los teléfonos inteligentes. Nunca he entendido de qué se trata, pero parece divertido, a saber por sus risotadas. Ayer salí durante el breve receso porque me estaba literalmente muriendo de hambre. Fui a la cafetería del edificio a la busca de un sándwich doble, antes de que fuera a comerme...

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Caminar la ciudad

Siempre que vengo a Colima me gusta caminar la ciudad de norte a sur. Caminarla solitariamente a través de las calles poco transitadas. Es un ejercicio que he venido haciendo desde los últimos diez o quince años, tiempo en el que he estado viviendo fuera de Colima. No es lo mismo recorrer la ciudad en coche que recorrerla a pie. Hay una enorme diferencia, como la hay entre los que se aman por correspondencia y aquellos otros que se encuentran todos los días en el jardín. No se ve ni...

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Vida de pareja

Ayer discutí con mi mujer por cualquier cosa. Creo que fue por unos arbolitos: uno de mandarina y otro de durazno, que ella trajo y quería plantar de este lado de la cerca. Yo, del otro. Por eso discutimos: por el lugar donde sembraríamos los arbolitos, a saber. Nunca discutimos por temas filosóficos, éticos o ideológicos, sino por cosas como estos arbolitos que les cuento, y el tamaño de la cuchara (que a mí siempre me gusta grande), o por los picones que le doy a las ollas antes de...

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Bajar la vista

Si no quieres preocuparte por el mundo, si no quieres que la vida te afecté hondamente, no levantes la vista, no veas en perspectiva desde lo alto, no pongas las manos en visera. Donde estés, quédate siempre con la vista hacia abajo, descansada en tu mano, reposada en tu antebrazo, sobre un libro, debajo de tus zapatos, acaso en tu teléfono celular, las teclas o los símbolos, pero no la levantes nunca, y si acaso lo haces por un descuido, bájala de nuevo rápidamente, no es necesario levantar la vista...

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