Lodo y nieve

Hubo que levantarse temprano (antes, incluso, de que el sol se pusiera) para poder llegar a lo alto de la colina, desde donde se podrían atisbar los pingüinos y una camada de leones marinos. Nos advirtieron que lleváramos botas de plástico especiales porque habría lodo y nieve. Así lo hice. Durante el trayecto (la camioneta se movía de una lado hacia otro como queriéndose salir de sus propios ejes) pensé en el destino de las nubes, que veía pasar a una velocidad nunca antes imaginada. ¿A dónde irán?, me preguntaba....

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Puristas del lenguaje

No soy purista del lenguaje. Lo fui un tiempo, cuando recién empezaba a escribir. Creía que lo más importante era saber dónde iba una coma, dónde un punto y coma (que siempre he usado poco o nada), dónde el punto, etcétera. Presumía incluso saber que no se escribía ceviche sino cebiche y que no se decía diferencía sino diferencia. Qué tiempos aquellos, idos ya. Yo sé que algunos siguen creyendo que la forma es más importante que el fondo, pero a mí ahora me absorbe la idea de poder decir...

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Pitufos

Mi hija me pregunta si debajo de este hongo viven los pitufos. Y qué le voy a decir si yo mismo los veo (azules y con sus gordas narices) rondando tales alrededores, refugiándose debajo de este y otros hongos que encontramos en el camino, en sus mesas y sillas de miniatura, con sus ríos que parecen hilos de saliva, su sol reflejado en una botella de cristal, las colinas que no son más que pedazos apelmazados de tierra. A ver, ¿qué le voy a decir si yo también evito cada...

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Conversaciones con mi hermano

La otra noche hablaba con mi hermano sobre una crisis que tuve de ansiedad, pues padezco desde niño el Trastorno Obsesivo-Compulsivo, aunque a mí me gusta más llamarlo trastorno de la sensibilidad, porque es de la sensibilidad de lo que se trata este asunto. Le contaba, en términos generales, cómo empiezan las crisis, cómo se desarrollan y cómo terminan, periodo durante el cual se mastica piedras y se come escombro, aunque también se ama más al mundo, la gente que lo habita y sus alrededores. El común de la gente...

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Canarios

Ayer mi hija dejó la mitad de un huevo cocido sobre el pretil de la cocina, junto al bote de miel. Lo vi y pensé en mi abuela Carito, inmediatamente: plac. La espalda de mi abuela Carito alejándose en el corredor de la casa de Nicolás Bravo, rumbo a la cocina, con su andar lento. ¿Qué tiene que ver la mitad de un huevo cocido la espalda y el andar lento de mi abuela Carito alejándose en el corredor de la casa de Nicolás Bravo?, alguien se preguntará. Mucho. Pues...

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Vida marital

Mi mujer y yo tenemos ya casi dos décadas juntos. Hemos tenido de todo: caídas y subidas, carencias y abundancias, distanciamientos y acercamientos, llantos y risotadas, días buenos y días pésimos. De todo esto hemos salido (casi) ilesos en estas casi dos décadas juntos. Esta mañana, mientras yo ponía la mesa y ella freía dos huevos, me preguntaba en qué consistía tamaño éxito y, sin quererlo, lo encontré: en que ella tiene 364 días buenos al año y uno malo, y yo a la inversa. Pero ese no es el...

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La primera de las necesidades políticas

Para el lector común la lectura de Los miserables, de Víctor Hugo, es una opción que debería tener siempre presente. Para el escritor, cualquiera que éste sea, la lectura de Los miserables es un imperativo, porque en las páginas de Los miserables, para acabar pronto, está resumido todo lo que nos define como seres humanos. Está resumida la vida.  Es una novela histórica, de aventuras, de intriga, pero también es una novela rosa, policiaca y, sobre todo, una novela política. La evoco ahora porque es precisamente dentro de esta categoría...

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El brindis del bohemio

En sexto de primaria, ante el asombro de todos mis compañeros, que creían que yo sólo servía para romper pupitres, me fue asignado un fragmento del "Brindis del bohemio" para ser declamado en la conmemoración del Día de la Madre. El maestro Goyo, uno de los mejores maestros que he tenido en la vida, me entregó la poesía del poeta Guillermo Aguirre Fierro y me indicó la parte que tenía que aprenderme: era esa de Arturo, el bohemio puro de noble corazón y gran cabeza. Volví a casa y, frente...

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Confesiones

Se levanta mi hija de la mesa, luego de haber comido un arroz chino con pollo y huevo frito, y dice a mi mujer: Sabes qué, mami, a mí me gusta echar muchas mentiras, ¿sí, mija?, sí, mami, muchas, por ejemplo -le dijo-, ayer le dije a mis compañeros a la hora del recreo que tú me pegabas bien mucho, fuerte, pero de verdad, cuando te agarraba dinero de la bolsa, sin que te dieras cuenta, pero fuerte fuerte que me pegabas, y que luego venía mi papa y también...

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Los escritores y la amistad

Mucha gente cree que los escritores somos los seres más afortunados de la tierra, porque -al menos por pura curiosidad- mucha de esa gente se intenta meter en nuestras vidas como uno se mete a un zoológico para ver de cerca cómo carajos viven los changos. Esto hace creer, por supuesto, que uno está sobrado de amigos y gente que lo quiere a uno, pero no es así, y les voy a dar una ejemplo que acaba de sucederme ayer mismo. Sucede que ayer tenía yo que mover un gran...

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