Esto también es México

 Uno olvida con frecuencia que la vida tiene dos caras. Tan simple como esto: una cara buena y una cara mala. Uno también olvida que todas las cosas de la vida (las calles, los viajes, la mujer, los aires) no pueden ser una cara mala todos los días, cada día, ni una buena, siquiera. El día que empezó bien puede acabar estrepitosamente mal. O viceversa. Con estos pensamientos salí aquella mañana del departamento en el que me hospedaba en Ciudad de México. Caminé la avenida rumbo al metro Niños Héroes...

Leer más »

Las pequeñas decisiones

Para unos la vida es más sencilla que para otros. Algunos, entre los que me cuento, podemos ser capaces de sufrir hasta de los hechos más nimios, aunque seamos discretos y consigamos que nadie se entere. Parece que todo las decisiones que tomo las tomara así, tranquilamente, gesticulo como si todo en la vida fuera miel sobre hojuelas, muevo los brazos de igual forma, incluso sonrío, dando la apariencia de que estoy relajado y la forma en que mi voluntad se mueve hacia un lado o hacia otro es un...

Leer más »

Escrito a la intemperie

Con Daniel Sada Del otro lado de la mesa, o de aquel lado de la mesa, como se dice, que parece ser lo mismo pero que no es lo mismo, Daniel Sada habla de los escritores que se proponen proyectos ambiciosos y de los escritores que no se proponen proyectos ambiciosos, y dice cosas buenas de los unos y cosas malas de los otros, y luego Daniel Sada fuma un cigarrillo y fuma otro cigarrillo y después otro cigarrillo, y yo trato de comprender lo que acaba de decir pero...

Leer más »

Daniel Sada, in memoriam

La última vez, curiosamente, que vi a Daniel Sada fue (¿en El péndulo o en El Sótano, Gilma Luque?) en diciembre pasado. Me senté con él, que estaba solo comiéndose una hamburguesa, y le pregunté cómo estaba. Me dijo "más o menos" y me habló del riñón. Ya no quise preguntarle más porque yo prefiero no preguntar sobre enfermedades, pero ahí recordamos cuando fue a Colima invitado por mí a presentar Albedrío, editada precisamente por Tusquets, y cuando fuimos al volcán y luego a la mar, y nos reímos a...

Leer más »

Las partes no eran el todo

Mi computadora tenía días haciendo un ruido extraño. La llevé a que me la repararan. El técnico la vio y dijo: debe ser el disco duro. Cogió la computadora, la puso en otra mesa y empezó a revisarla. Al lado suyo, otro técnico maniobraba con una computadora que tenía todas las partes desperdigadas: la pantalla por un lado, el disco duro por otro, el teclado por otro. Estaban ahí las partes de la computadora, es verdad, pero no la computadora. Pensé: hasta que todas esas partes no estén “integradas” entonces...

Leer más »

La cocina literaria

No hace mucho alguien me escribía reprochándome la falta de unidad en mi novela Conducir un tráiler. En realidad no sé si era reproche o comentario. Me hablaba de la “estructura”, pues, en un tono algo beligerante. Señaló algunas virtudes y demás, pero yo me quedé con el asunto de la “unidad”, que ya he oído mentar mucho desde hace mucho. Me puse a pensar en mi novela Conducir un tráiler, en mi otra novela 41, luego en mis microrrelatos (hechos de pedazos de mí, siendo los pedazos, por lo...

Leer más »

La vida, esa calle que sube y que baja

El otro día le dije a mi mujer que subiéramos la cuesta de Brockville, que un poco de ejercicio no nos caería mal. Dejamos el coche sobre la avenida y emprendimos la aventura. Lo de menos es decir si llegamos con la lengua de fuera o no. Lo importante  es que por el camino encontramos gente de todo tipo: ancianos, niños, jóvenes. Tuve una revelación súbita. Los jóvenes subían la cuesta sin agobio. Los viejos, en cambio, tenían que apoyarse en una baranda. Pasaba lo contrario con los ancianos que...

Leer más »

Todos en uno

De camino al banco, y después de haber estado leyendo el diario de Da Vinci, pensaba en esos hombres que, precisamente como el propio Da Vinci, sabían todo (o casi todo) de prácticamente todo: matemáticas, astronomía, física, arte, etcétera. Los veía como una galaxia extremadamente ordenada y cuyos satélites o planetas funcionaban con una armonía a prueba de balas. Con estos pensamientos llegué al banco. Como tenía tres dudas que quería resolver, le pregunté a la señorita que me atendió a la entrada que si podía hablar con un ejecutivo....

Leer más »

Libros que vuelven

Me dieron a corregir un libro que escribí hace ya algunos años y que, por alguna  extraña razón, no saldría hasta ahora. Me dijeron que lo revisara detenidamente por si había un cambio antes de mandarlo a la imprenta. Entonces fui y empecé a leerlo. Desde el principio me di cuenta que no era yo el que estaba detrás de tales palabras. Como me pidieron sólo hacer cambios pequeños para evitar tener que mover toda la tipografía, me quedé impávido al darme cuenta de que eso que tenía frente a...

Leer más »

Sabiduría sin fronteras

Me preguntaba el otro día por qué no podemos hablar como hablaban los antiguos. Así, de esa forma sentenciosa, aforística, a través de la cual nos decían profundamente lo que era esto o aquello. Por ejemplo: el hombre débil es tal cosa y saldrá de su debilidad así y asado. O: no podrá nunca ser fuerte por esto y lo otro. Hoy siento que no nos atrevemos a decirlo por temor a que nos echen en cara un rancio relativismo. Nos viene de súbito la idea de que estamos equivocados...

Leer más »