Cuerpo y alma

Algunos filósofos se empeñaron en hacernos creer que el espíritu derivaba de lo puramente físico. Digamos de nuestro cuerpo: una mano, una pierna, el esqueleto. Sin embargo, a mí me cuesta creer que la muerte del cuerpo, por ejemplo, precede a la del alma, porque no me cabe en la cabeza la idea de que lo material sea más importante que lo inmaterial, como nos enseñaron desde que éramos niños, incluso en el catecismo. La idea que más me convence es la que nos instruye a la inversa. Esto es:...

Leer más »

Lector sin ventanas

Siempre que leo algo que me gusta siento unas ganas irreprimibles de compartirlo, de descolgar el teléfono y llamar a éste o aquel, de subirme a la azotea y convocar a amigos y familiares para mostrarles mi hallazgo, o de salir a la calle abruptamente a decírselo a cualquier desconocido, al menos. Pero sucede que cuando llego a esos hallazgos son las tantas horas de la madrugada, que es cuando disfruto leer, y no hay  nadie a quien llamar a esas horas, y mi mujer y mis hijos ya están...

Leer más »

Parota

                                                                            a mi hijo Bruno,                                                                           para que no olvide la conversación                                                                           de anoche     Siempre había soñado con tener un patio grande y, en su centro, una parota. Una parota alta, con las ramas cubriendo todos los rincones, para sentarme a leer en las tardes. O sólo para recordar. O incluso nada más para cerrar los ojos y quedarme dormido, bajo su tierna sombra. La encontré a la orilla de un lago. Me bajé y la arranqué de raíz. La metí en el carro y no...

Leer más »

Árbol adentro

  Allá adentro, en mi frente,                                                                                     el árbol habla.                                                                                     Acércate, ¿Lo oyes?                                                                                                                          Octavio Paz   La mayoría de los mortales pensamos que no tenemos raíces, pues –se dirá con verdad- no somos árboles. Sólo los árboles las echan, profundas o no tanto, en la tierra. Yo creo, sin embargo, lo contrario. Estoy convencido de que tenemos igual o más raíces que los árboles o plantas, y, en ocasiones, igualmente profundas. O más, según. Sólo que las nuestras se enraízan de otra forma en los seres y los...

Leer más »

Un árbol

Uno los ve al borde de la carretera, o detrás de una cerca, rodeados de otros árboles ajenos o familiares, o en los camellones de las grandes avenidas, o en ciertas banquetas o jardines de edificios públicos, en parques sombreando los juegos infantiles, o bordeando lagos o canales, o en las faldas de los cerros o en la rivera de los ríos, sin darnos cuenta que también nos recuerdan, guardan una memoria del día que subimos por sus ramas, o les colgamos un columpio, reconociendo nuestro olor, adivinando aquella tristeza...

Leer más »

Nueva fábula del pastor y el lobo

Hoy en la mañana abrí mi cuenta de correo y me encontré con un mensaje de Luigi Amara, amigo y poeta mexicano. En él me explicaba que estando en Edimburgo fue asaltado y no traía un peso en la bolsa, por lo que me pedía que le depositara para salir del aprieto. Supe de inmediato que se trataba de algún impostor que había intervenido la cuenta de Luigi, pero, al mismo tiempo, me sentó mal haber caído de súbito en tal conclusión, sobre todo por lo que me sucedió a...

Leer más »

Plagios

Yo siempre he tenido un respeto enorme por mis manos. ¿Qué haría sin ellas? Y, además, una relación muy cordial. No podría juzgar a una mejor que a otra. Imposible decir: prefiero a la izquierda o me llevo mejor con la derecha. Negar a una es negar a la otra. Negarme a mí mismo. Son parte de mi cuerpo, este saco de piel y huesos que me transporta de un lado a otro, sin cobrarme peaje. Pobre de aquel que establece fronteras entre sus manos, o entre su pecho y...

Leer más »

Lutor

No tengo una relación cordial con los perros, aunque toda la vida hubo perros en la casa. La Fanny, por ejemplo, (una perra blanca, pequeña y saltarina) me acompañó toda la infancia. Murió cuando yo tenía doce años, sin dientes y medrada por la roña. Aun así, siempre me he sentido lejano al mundo canino. Me sigue pareciendo que mi relación con la Fanny no fue, incluso, entrañable, pues de otra forma la recordaría todavía conmigo en la cama en aquellas tardes de lluvia en que veía Remi, o dando...

Leer más »

Cruzar la frontera

Para ir a Barcelona tuvimos que pasar antes por Phoenix, Philadelphia y Madrid, lo que no está mal si consideramos que el verdadero viajero es aquel que siempre retarda la llegada a su destino. Aun así, hay que reconocer que en los aviones se duerme mal y en los aeropuertos se come peor. Además, lo más terrible son los controles de seguridad, sobre todo en Estados Unidos, ese país acosado por todos, y no sin razón. Yo creo que a poco estamos de desnudarnos completamente y de hacer una larga pasarela por un túnel de rayos...

Leer más »

Poesía y juego

Últimamente, para apaciguar la ansiedad, me ha dado por jugar un juego en el que se debe desbloquear un trozo de madera al que rodean otros trozos demadera puestos en diferentes posiciones. Los trozos de madera sólo pueden moverse en la dirección a la que apunten sus extremos, lo que hace esto cada vez más complicado. Obviamente, entre menos movimientos hagas para desbloquear tu trozo de madera es mejor, y puedes incluso ser considerado un maestro. Yo, lo digo sin rubor, me he alegrado al ser reconocido como tal por...

Leer más »