Revés panista: Nacho Peralta contra las cuerdas

orge Luis Preciado, candidato panista a la gubernatura, está rompiendo con todos los malos pronósticos que los propriistas presagiaron. Contra la idea de que Preciado Rodríguez venía a ser un oponente de oropel para el candidato priista Nacho Peralta, la realidad es que ha logrado pasmar a propios y extraños con la forma en la que ha venido unificando, por un lado, al panismo colimense, y, por otro, por la manera en la que de forma natural ha ido sumando a los militantes que fueron agraviados con la imposición de Peralta Sánchez, que la operación cicatriz (afortunadamente para la memoria histórica) no podrá jamás borrar. El gran revés dado por Preciado Rodríguez no ha sido haber aliado a su proyecto a miembros distinguidos del PRI que han sido despreciados por esta fuerza política, ni siquiera el haber dejado ya en la conciencia social los males que traería el regreso del fernandato para nuestra realidad local (violencia, corrupción, arbitrariedad, despilfarro), sino el haber conseguido incluir a su proyecto a quienes fueran los dos precandidatos punteros de la elección interna panista y priista: Virgilio Mendoza Amezcua y Federico Rangel Lozano. El primero de ellos (Mendoza Amezcua) lo hizo ya de manera pública y evidente, al participar por una diputación local y al refrendar su compromiso con el panismo colimense. El segundo (Rangel Lozano), en cambio, lo ha hecho de forma tácita e implícita, incluso hasta inconsciente, pues todo su capital político (que el PRI pretende poner sobre la espalda de Nacho Peralta) difícilmente va a seguir un proyecto del que se sintió traicionado. Así, mientras Preciado Rodríguez suma y construye un proyecto afincado en sus propios cimientos, Nacho Peralta está siendo puesto contra las cuerdas por la misma sombra del fernandato y de su tío Héctor Sánchez de la Madrid, director de Diario de Colima, quien pretende llevarle su agenda política y no lo deja consolidar su propia candidatura, dando la impresión de que son ellos (a través de unos hilos de acero) los que le mueven boca y manos. Este es el mayor defecto de Nacho Peralta y aquella la mayor virtud de Preciado Rodríguez: que mientras el primero, debido a que está atenazado por un pasado cruento, resta y se deslegitima; el segundo, libre de toda cadena, suma y fortalece su credibilidad.  Y esta suma y este fortalecimiento de Preciado Rodríguez es lo que empieza a preocupar desesperadamente al equipo nachoperaltista, pues por más que esté apoyado éste por toda la maquinaria priista presidencial, en el fondo saben que poco o nada hay que hacer contra una sociedad que se sabe humillada.

 

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