Reconoce Congreso local a UdeC: el mensaje implícito

Hace unos días el Congreso local decidió reconocer en una sesión solemne los 80 años de nuestra casa de estudios. En el importante evento estuvo presente el propio rector de nuestra máxima casa de estudios, José Eduardo Hernández Nava, y el gobernador del Estado, José Ignacio Peralta Sánchez. Fue ante todo el gremio legislativo que se reconoció no sólo los 80 años de existencia de la institución educativa más importante de la entidad, la cual surgió en un momento histórico de crecimiento nacional, sino también su contribución a la sociedad colimense, pues en ella se han formado muchos de los profesionistas que después han ocupado trascendentes responsabilidades en el servicio público local, y la lista es tan extensa que se hace aquí innecesaria. Llamó la atención que, pese a los sistemáticos ataques recibidos por la Universidad de Colima en los últimos meses provenientes precisamente de algunos legisladores identificados con Morena (en especial el propio diputado Vladimir Parra), una parte significativa de los tribunos (la mayoría de ellos) haya decidido rendir este homenaje a nuestra universidad. El mensaje que esto ha enviado es claro y quien no lo quiera ver está en todo su derecho, pero lo cierto es que esto dilapida toda esa mencionada serie de ataques a la autonomía universitaria y pondera, en contraparte, los valores y la importancia para el crecimiento social de nuestra casa de estudios. Con este acto solemne, la mayoría de los congresistas no han hecho sino levantar la mano para defender la integridad y dignidad universitaria y socavar la saña y la insidia usada por otros cuantos para intentar desprestigiarla. En un discurso conciliador pero sin concesiones, el rector Hernández Nava puntualizó los valores que sostienen a la institución educativa y, además, pidió a los legisladores que no dejaran de ver por el futuro de la universidad y lucharan por darle los recursos necesarios para su normal funcionamiento, pues la universidad los devolvía con creces a la sociedad colimense a través de todos aquellos que en ella forman y los que en ella se forman. Obviamente, el rector Hernández Nava no estaba hablando a título personal, sino en nombre de una comunidad universitaria que, pese a los ataques exteriores y algunos internos, se ha mantenido más fuerte y más unida que nunca, sobre todo ahora que la emergencia sanitaria ha obligado a implementar un plan igualmente emergente para poder hacer frente a ella evitando menoscabar lo menos posible a su comunidad. La presencia del gobernador Nacho Peralta fue también un importante mensaje de solidaridad con nuestra casa de estudios, así que se agradece que también haya estado ahí y no haya remilgado reconocer que la Universidad de Colima es “sinónimo de progreso para la entidad”. El acto solemne en el que se le reconoce a la UdeC sus 80 años tiene que leerse, pues, como un acto también de defensa y solidaridad hacia una institución sin la cual, lo queramos o no, sería muy difícil entender el devenir histórico de nuestra entidad y de la gente que le ha dado significación y sentido.

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