La UdeC en la FIL

Hace unos días estuve en la FIL. Tengo yendo los últimos 15 años, cada año: a presentar mis libros, a presentar los libros de mis amigos, a ver a mis editores, a participar en conferencias y a formar parte de lo que yo creo es la columna vertebral de esta Feria: Ecos de la FIL, un programa de lecturas y charlas que se llevan a cabo en las diferentes preparatorias de la Universidad de Guadalajara (ahora ya se integraron preparatorias privadas) con el fin de que los estudiantes tengan la oportunidad de hablar directamente con escritores, lo que de otra forma sería muy difícil. También voy a la FIL a comprar libros, obviamente, pues es la única razón de ser de la misma.

En ella se congregan cientos de editoriales (pequeñas, grandes y gigantescas) que ofrecen una variedad casi inconmensurable de libros de todas las áreas del saber. El esfuerzo editorial es inédito en Latinoamérica y tiene como único fin fomentar la lectura y hacer más fácil su acceso al público lector. Podríamos decir que entre la oferta destaca, sin duda, la oferta editorial de las universidades, desde la más grande, como la UNAM, hasta otras más pequeñas pero igualmente valiosas, como la de nuestra propia Casa de Estudios, que este como todos los años presenta un stand realmente novedoso en el que sobresale el color de la naturaleza y la naturaleza misma, representada por esa pared que semeja un murallón de troncos apilados.

El diseño se le debe (felicitación incluida) a la Dirección General de Servicios Universitarios y de servicios generales y está con un mural de un llamativo árbol realizado por los artistas Juan Franco y Gabriela Álvarez y por detalles de la espléndida obra del minucioso pintor Alejandro Rangel Hidalgo. Hay algo, sin embargo, que sí extrañé: más oferta de libros. Creo que el acervo universitario es significativo (conozco varias colecciones meritorias) y por eso habría sido conveniente incrementar la exposición bibliográfica, para que no se perdiera el sentido principal del stand, espléndidamente decorado.

Por lo demás, sería bueno que todos los universitarios que fueran a la FIL se pasaran por el stand de nuestra Casa de Estudios, se tomaran una foto y la subieran al Facebook con el hashtag #UdeCFIL (o algo así), eso le daría más visibilidad al stand, a nuestra alma máter y, de paso, a los libros que esperan ahí pacientemente a los lectores que vengan a comprarlos.

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1 comentario en “La UdeC en la FIL”

Podríamos ser mas ambiciosos y tratar de establecer en Colima el Diplomado en Elaboración de cuentos que imparte la SOGEM (con muy buen nivel),tiene una oficina en Guadalajara
Sería un salto vertical,porque si deseas escribir bién, es recomendable leer mucho y de todo

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