La investigación, eje central universitario

Hay muchos ejes para el desarrollo de las instituciones educativas, pero el que ahora se toma como central en las universidades más destacadas a nivel mundial es el de la investigación. La generación de nuevo conocimiento es lo que le da a una universidad un lugar de privilegio en el mundo y lo que, también en gran medida, le brinda posibilidades de mayor financiamiento, sobre todo cuando se explota de forma adecuada su propiedad intelectual. Por eso, diseñar estrategias para fomentar y fortalecer la investigación (tanto dentro de la planta docente como entre los estudiantes de posgrado o incipientes investigadores) es crucial para la consolidación del futuro universitario a escala local, nacional e internacional. La universidad global es aquella que construye sus cimientos sobre el ámbito de la investigación y, derivado de esto, sobre su consecuencia lógica: la enseñanza. Ha sido una buena noticia, pues, saber que dentro del plan institucional universitario se encuentra la creación de nuevos institutos de investigación, mediante los cuales se busca “incrementar la participación en concursos nacionales e internacionales, la gestión de un programa institucional de financiamiento para actividades científicas, y mejorar las condiciones generales para el crecimiento de las áreas existentes”. Es importante considerar, para la realización de este proyecto, el rediseño de la labor del profesor-investigador universitario, quien será, en gran medida, la pieza principal de éste nueva avanzada investigativa. Crucial en este rediseño de la figura del profesor-investigador será considerar siempre la relación que existe entre el porcentaje que tendrá que dedicar a la investigación, el porcentaje que enfocará a la enseñanza y el porcentaje que llevará a cabo en el área de los servicios (administrativos o de gestión). Para decirlo en términos más gráficos, un investigador nunca podrá terminar con éxito un proyecto de investigación (de cualquier tipo que éste sea) si tiene una pesada carga docente y administrativa. Muchas horas de clase y mucho relleno de papeleo son los peores males que enfrenta todo investigador universitario, de forma que buscar estrategias que permitan aminorar esta carga coadyuvará al incremento no sólo de la cantidad investigativa sino, lo que es más importante, de su calidad, aspecto que normalmente se olvida, pues vale más un artículo académico en una revista arbitrada de prestigio, que mil artículos publicados en el periódico de la localidad. Si se sortean con creatividad estos obstáculos, los institutos de investigación podrían crear una sinergia muy importante para el futuro posicionamiento de nuestra casa de estudios, sobre todo porque esto ayudará a que cumple cabalmente (en lo local y en lo nacional) con su responsabilidad social, que la gestión del rector Hernández Nava se ha impuesto como su principal filosofía.

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