Frente Amplio contra #FiscalCarnal

La representación simbólica de la próxima derrota del PRI y la consecuente impunidad del presidente Peña Nieto en las elecciones de 2018 la ha venido a encarnar el llamado #FiscalCarnal, mote del actual procurador general de la República, Raúl Cervantes Andrade, un cercano del Ejecutivo federal que, de llegar a ocupar dicho cargo, obstaculizaría la justicia en contra de los actos de corrupción (que son más bien escándalos) de la actual administración.

Priista desde 1997, partido gracias al cual fue diputado federal en dos ocasiones (2000 y 2006) y senador con licencia, además de haber sido su consejero político, su defensor legal y su coordinador jurídico, la designación de Raúl Cervantes contraviene totalmente la idea de contar con un fiscal independiente y autónomo, apartidista y de alta calidad moral que pueda asegurar un ejercicio imparcial de sus funciones.

La pasada reyerta en el Senado de la República, con motivo de la instalación de la nueva Mesa Directiva, en la que “anayistas” denunciaron a “calderonistas” de alta felonía, tuvo como uno de los motivos de fondo la alianza PRI-PANcalderonista (Ernesto Cordero a la cabeza) a fin de poder conseguir desazolvarle la avanzada al #FiscalCarnal, además de boicotear las propias intenciones de Ricardo Anaya de devenir en candidato de este partido a la presidencia de la República.

Fue tan garrafal la pelotera que uno de los hoy considerados “senadores rebeldes”, Roberto Gil Zuarth, acusó a su presidente de partido de ser un dictador como el de Venezuela, esto es un tirano que “si no estás con él, te extermina”.

En contraparte, el senador Jorge Luis Preciado, desde tribuna, acusó encendidamente de traidores a Ernesto Cordero, Roberto Gil Zuarth, Jorge Luis Lavalle Maury, Javier Lozano Alarcón y Salvador Vega Casillas, para quienes pidió la expulsión inmediata del partido.

En el fondo de esta escisión se hace visible la presencia del ex presidente Felipe Calderón y de su esposa Margarita Zavala, quien busca, junto con Moreno Valle y el mismo Ricardo Anaya, la candidatura a la presidencia de la República, pero mientras los primeros han visto en el conciliábulo con el PRI (Moreno Valle incluido) una forma de cristalizar su propósito, los segundos consumaron un Frente Amplio con el PRD y Movimiento Ciudadano para, por un lado, sacar por la puerta de enfrente al PRI de los Pinos y, por otro, impedir que López Obrador ingrese por la puerta de atrás.
En cualquiera de los casos, el consumado Frente Amplio lo forman dos partidos gravemente divididos (PAN y PRD), lo que sin duda complicará más el acuerdo para nombrar al candidato que representará a ambas vertientes en la elección presidencial, pues esto dejaría a la deriva a quienes hoy (el mismo Anaya, el propio Mancera, etcétera) luchan decididamente por conseguirla.

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